Los gases especiales, como el argón, el xenón, el neón y el criptón, se utilizan en el rellenado de artículos de vidrio al objeto de mejorar su rendimiento o para que cumplan su función. Algunos ejemplos son el rellenado de unidades de vidrio para el aislamiento de ventanas o puertas, el llenado de bombillas o la iluminación de neón.